Sobre la primera terraza, abierta sobre el espacio consagrado al salón, sus paredes son rojas y se iluminan con la puesta de sol. Los tonos rojos se declinan con gran harmonía y sobriedad, hasta el rosa pálido. El rincón del saloncito resulta delicioso con sus pequeños sillones, que parecen ser de otra época. Un cuarto de baño precioso en tadelakt beige resulta alegre con sus formas originales de una comodidad perfecta.

 

90 €