Un riad es muy a menudo el reflejo del alma que le transmiten sus propietarios. En este caso la nota dominante es la serenidad que transmite el lugar. Los materiales nobles y tradicionales como el bejmat, los metales, el yeso y la madera constituyen una elegante harmonía. El color dominante es el beige, delicadamente iluminado con toques luminosos y atornasolados, tejidos, un cuadro, un objeto… El patio, fresco y confortable, permite, cómodamente instalado en grandes sillones, prepararse para descubrir el bienestar tal y como lo entendemos en oriente. El Spa, con su hammam y su sala de cuidados con aromas de rosa y jazmín le permitirá descubrir el maravilloso bienestar y los beneficios del jabón negro y de un masaje relajante tradicional.

Las suites y las habitaciones, que son siete en total, están sabiamente distribuidas para permitirle a todo el mundo disfrutar de su intimidad si así lo desea. Todas las habitaciones conjugan autenticidad y modernidad, están todas equipadas con televisión y aire acondicionado. Las hermosas escaleras que conducen al primer piso le permitirán descubrir un rellano acondicionado como salón, y la primera de las terrazas no dejará de sorprenderle. Un espacio acondicionado como salón bajo el magnífico cielo de Marrakech, y seguidamente una habitación de magníficas proporciones, surge un comedor con chimenea que desde el primer vistazo sorprende por su carácter acogedor. Aquí, de nuevo, paredes en color beige, bejmat, maderas, cuero y sobria elegancia.

La segunda de las terrazas, con magníficas vistas sobre la medina y la Koutoubia, es un remanso de paz y tranquilidad en el que reina el “dolce far niente”. Las cómodas tumbonas, el bar y un inmenso jacuzzi dispuesto a acogerle con los brazos abiertos. Hay que imaginar, una vez caída la noche, el centellear de las estrellas en un cielo claro, disfrutando con una copa en la mano, y con la calidez del aire, la felicidad y la plenitud que se pueden llegar a sentir.

Una vez que le haya permitido a su cuerpo relajarse, el espacio dedicado al comedor, siempre a cielo descubierto, será la culminación de su velada. La refinada cocina marroquí, cargada de sus particulares aromas y sabores, nos orgullece nuestra dedicación a que sea perfecta. Los productos frescos y nuestra competencia técnica hacen lo demás.

Nuestro equipo, por supuesto compuesto por personal bereber, sabrá en todo momento y de modo discreto anticiparse a sus deseos y satisfacerlos de modo eficaz. Organizar una excursión de un día al valle de l’Ourikaou en Essaouira, saber aconsejarle qué lugares visitar en Marrakech o encontrar para Ud. un coche de alquiler, todo es posible, nuestro equipo está a su disposición para hacerlo realidad.

Todos los miembros de nuestro equipo son grandes amantes tanto de su país como de su cultura ancestral, que están siempre deseosos de compartir con gran entusiasmo cuando se les solicita.